1810 - 1820

Revolución en las colonias españolas en Sudamérica

Las colonias del Río de la Plata inician proceso revolucionario independentista

Las Provincias Unidas del Río de la Plata declararon su independencia e iniciaron acciones militares en múltiples frentes en pugna por la emancipación de España. La Metrópoli , desbordada, abandona sus pretensiones colonialistas tras numerosas derrotas militares. Comienza así un largo camino hacia la unidad nacional.

Por Gonzalo Cozzi. 3º Humanidades

 

1810 - 1813

Se inició la Revolución : Buenos Aires declara Primer Gobierno Patrio

En Buenos Aires y bajo aclamación popular, el Cabildo Abierto destituyó al virrey Baltazar Cisneros y declaró la formación de una Primera Junta, al mando de Cornelio Saavedra.

El proceso se inició en enero de 1810, cuando la ciudad española de Sevilla cayó en manos francesas, disolviéndose junto con ella la Junta Central en cuya administración residía el poder del Virrey Baltazar Hidalgo de Cisneros. Las noticias de lo sucedido llegaron a Buenos Aires hacia el 13 de mayo de 1810, fecha a partir de la cual se iniciaron fuertes debates sobre la legitimidad del poder del Virrey. Finalmente, se convocó al Cabildo Abierto para el 22 del corriente, en el cual se formó una efímera Junta presidida por Cisneros que, al no contar con el apoyo de Saavedra, cayó, forzando la renuncia del español y declarando el día 25, pese a la resistencia del Cabildo, una nueva Junta al mando del hombre fuerte durante las últimas jornadas: Cornelio Saavedra.

A la Primera Junta , dividida entre morenistas y saavedristas, le sucedió la Junta Grande luego de la renuncia de Moreno y la incorporación de diputados del interior del país. Se impuso así una línea moderada que mantuvo su vigencia hasta la derrota en la batalla de Huaqui, que derivó en el establecimiento en 1811 del Primer Triunvirato, que luego de un año en el poder cayó por la presión de la Logia Lautaro y la Sociedad Patriótica , agrupaciones encabezadas por San Martín, Alvear y Monteagudo que simpatizaban con las ideas morenistas y animaban un proyecto de emancipación continental. La debilidad de los Triunviratos, debido a sus divisiones internas, impulsó a la Asamblea del Año XIII previamente creada a establecer un Poder Ejecutivo unipersonal bajo el nombre de Directorio Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata.


1813 - 1816

Se forma la Asamblea del Año XIII y se instituye el Directorio Supremo

Luego de la convocatoria del Segundo Triunvirato a una Asamblea Constituyente, se forma la Asamblea del Año XII, que aunque no llegó a declarar la independencia, abolió el viejo orden colonial imperante hasta la fecha. Luego de la Asamblea , se instituyó el Directorio con el fin de evitar la debilidad del poder repartido en el Triunvirato.

Bajo las órdenes del Segundo Triunvirato, se formó en Buenos Aires la Asamblea del Año XIII con la intención de declarar la independencia de las Provincias Unidas y dictar una Constitución. Es integrada por representantes de varias provincias, y ha dispuesto diversas resoluciones tendientes a eliminar el viejo orden establecido durante la colonia. Sus disposiciones más importantes se relacionan con la abolición de la esclavitud, la formación de moneda, la selección de un escudo y una canción patriótica, la libertad de vientres, la prohibición de los títulos de nobleza, la exhibición de blasones y el fin del mayorazgo, la tortura y la servidumbre y paga de tributos indígenas.

Luego de la Asamblea del Año XIII, el poder del Triunvirato quedó anulado por sus continuas diferencias internas que lo debilitaban severamente. Finalmente, para 1814 se formó el Directorio Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata , con lo que quedó constituido un Poder Ejecutivo unipersonal, bajo las órdenes de Posadas. Las dificultades internas surgidas de la reasunción de Fernando VII como rey de España y la posibilidad del reenvío de tropas españolas hacia los viejos dominios españoles, así como las diversas posturas en torno a la situación uruguaya y en el interior de las provincias hacen del cargo de Director Supremo un puesto inestable y muy voluble. Rondeau, Álvarez Thomas y Pueyrredón se suceden en el puesto con escaso margen de tiempo.


1816 - 1820

Se declara la Independencia de las Provincias Unidas y se establece Constitución Unitaria. Se disuelve el Directorio.

Luego de seis años de luchas por la emancipación, en Tucumán el Congreso General firmó el Acta de Independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. El debate por una Carta Magna culminó en 1819 con la sanción de una primera Constitución, cuyo rechazo impulsó la decadencia del Directorio y su disolución luego de la Batalla de Cepeda.

El 15 de abril de 1815 una revuelta depuso a Alvear como director Supremo y disolvió la Asamblea del Año XIII. Tras estos sucesos, se sancionó un Estatuto provisional que convocó a un Congreso Constituyente, el cual se hizo efectivo en Tucumán en julio de 1816. El 9 de ese mismo mes, bajo un desastroso contexto marcado por las derrotas en el Alto Perú, la invasión realista en el norte y la amenaza portuguesa en la Banda Oriental , se firmó un acta declaratoria de la Independencia , ante el pedido de San Martín y numerosas voces del interior. A pesar de su propósito inicial de formar gobierno y redactar una Constitución, debido a las tensiones internas, el Congreso no estableció forma de gobierno y pospuso el debate para una Carta Magna, aunque sí declaró Director Supremo a Juan Martín de Pueyrredón.

El debate sobre la Constitución para las Provincias Unidas se extendió durante 3 años, hasta 1819, cuando el Congreso de Tucumán, ya establecido en Buenos Aires y bajo fuertes presiones de Pueyrredón, juró la nueva Constitución del Estado, que venía gestionándose desde mediados del año anterior.

La flamante Carta Magna estableció un Ejecutivo unipersonal que, con pocas modificaciones, podía ser transformado en una monarquía constitucional si las misiones diplomáticas enviadas en busca de un monarca a Europa tenían éxito.

No obstante, su excesivo centralismo y su carácter unitario llevaron a su rechazo inmediato por parte de las provincias del interior, comenzando por el litoral. Por esto, poco después de su jura, Pueyrredón, que la había impulsado, se vio obligado a renunciar.

Asumió en su reemplazo José Rondeau, quien se decidió a romper con la unión federalista de los caudillos de Santa Fe, Estanislao López, y de Entre Ríos, Francisco Ramírez. Para ello envió tropas hacia Cepeda, donde se enfrentó con ellos y, casi sin combatir, los restos del ejército nacional bajo su mando dejaron abierto el acceso a la capital a los gauchos del litoral. Rondeau, viendo la superioridad de los federales, solicitó ayuda a Belgrano, San Martín e incluso a tropas invasoras portuguesas. Nadie acudió en su apoyo por lo que renuncia a su cargo de Director y se disuelve el Congreso, cayendo así el gobierno central. Frente a lo acaecido, el Cabildo asumió el control y en votación popular se eligió a Manuel Sarratea como gobernador de Buenos Aires, que pasó a ser una provincia dentro del nuevo orden federal.






1810 - 1820

Combates en la Banda Oriental y el Paraguay

En la Banda Oriental , tropas bajo el mando de José Artigas extienden la revolución al otro lado del charco, pese a la oposición de Buenos Aires y a la invasión lusitana. En Paraguay, sectores separatistas declaran la independencia de España y de Buenos Aires, y nombran presidente a Gaspar Rodríguez de Francia.

En la Banda Oriental, José Gervasio Artigas encabeza la resistencia charrúa, iniciada tras el Grito de Asencio. Se produce una intensa migración de orientales hacia Entre Ríos, y luego de intensos enfrentamientos, el largo proceso de resistencia terminó con la expulsión del poder realista y la declaración de la Confederación de los Pueblos Libres, al mando de Artigas y bajo constante choque con Buenos Aires.

Para 1816 Portugal invadió la Banda Oriental desde el norte, y Artigas emprendió la resistencia, bloqueando Montevideo e iniciando una resistencia que se extendió hasta 1820. La elite uruguaya rompió con el líder oriental y aceptó la ocupación portuguesa. En una controversial decisión, el Director Supremo Pueyrredón autorizó el comercio con la Montevideo ocupada y simultáneamente inició hostilidades contra Artigas, lo que generó el descontento de las provincias del interior con Buenos Aires.

 

La resistencia artiguista finalizó en 1820, cuando tropas lideradas por Francisco Ramírez vencieron a los orientales en la batalla de Tacuarembó, culminando así la revolución oriental y exiliándose Artigas en Paraguay hasta su muerte 30 años después.

En Paraguay, para 1810 la resistencia a la revolución se hace manifiesta y la Junta de Buenos Aires envía tropas bajo el mando de Manuel Belgrano, quien fue derrotado y expulsado por milicias bajo el mando del gobernador Velazco. Diversas tendencias separatistas que defendían la autonomía paraguaya de Buenos Aires, lideradas por Pedro Juan Caballero, iniciaron su propio proceso revolucionario de forma inconsulta con Buenos Aires, que finalizó con la declaración de la independencia paraguaya y la presidencia de Gaspar Rodríguez de Francia.





1810 - 1820

Hostilidades en el norte: los realistas se establecen en el Perú

Al igual que en el este, las tropas independentistas iniciaron combates con las fuerzas realistas en el norte, donde los iberos establecieron puntos de resistencia. Las tropas realistas retroceden al Perú.

En el Alto Perú, diversas milicias revolucionarias encabezadas por Manuel Padilla y su esposa, Juana Azurduy, lideran la lucha contra los realistas. Por su parte se destaca la acción de Azurduy, quien formó y adiestró un escuadrón único en las guerras por la independencia latinoamericana, las “amazonas” a quien su misma líder llamaba “las leales”. Este escuadrón, integrado enteramente por mujeres nativas, fue fundamental para la liberación del Alto Perú. Hacia 1812 estas divisiones se unieron al Ejército de Belgrano y posteriormente a las tropas de Güemes, quien le asignó a Azurduy funciones de teniente coronel.

Luego del desastre en Huaqui, el Ejército del Norte comandado por Belgrano se retiró a Tucumán.

Para que las fuerzas realistas no pudieran aprovechar los bienes, los habitantes de Jujuy iniciaron un éxodo evacuando sus hogares y destruyendo todo a su paso, incluyendo casas y cultivos, algunos de los cuales fueron cosechados y enviados a Tucumán.

Para 1816, se firmó el Pacto de los Cerrillos, por el cual Güemes es aceptado por el gobierno nacional como legítimo gobernador de Salta, desenlace celebrado por San Martín. A partir de ese momento y hasta su fallecimiento en 1821, gracias a los gauchos infernales, Güemes repelerá todas las invasiones realistas a Salta.


 

1814 - 1818

La Revolución llega hasta los Andes

El General José de San Martín, con el apoyo de la elite mendocina y pese a la antipatía del Directorio porteño, cruzó los Andes y junto al chileno Bernardo O'Higgins, liberó Chile de los realistas. Posteriormente iniciará misión libertadora hacia el Perú.

En 1814 José de San Martín fue nombrado gobernador de Cuyo, un cargo político poco codiciado pero ideal para extender el proceso independentista iniciado hacia los Andes. Con la colaboración de la elite mendocina, San Martín inició la preparación del Ejército de los Andes, cuyo objetivo era cruzar los Andes y liberar Chile y Perú.

La movilización del Ejército de los Andes se inició en enero de 1817. El cruce de la cordillera se realizó por varios pasos, destacándose el de Los Patos donde cruzó el grueso del ejército, y el de Uspallata. El plan inicial contemplaba el factor sorpresa (sustentado por lo abrupto del acceso a Chile por estas vías) y la división de las tropas realistas en dos, tomando pequeñas ciudades y adhiriendo a la causa independentista a la población.

El 12 de febrero de ese año, tropas realistas al mando de Rafael Maroto, apostadas junto al cerro de Chacabuco para detener el avance del Ejército Libertador hacia Santiago, fueron arrolladas por las fuerzas revolucionarias al mando de San Martín y O'Higgins, despejando el camino hacia la capital.

 

 

El 14 ingresaron a Santiago y un Cabildo Abierto ofreció el gobierno a San Martín, quien lo rechazó y lo cedió a O'Higgins; reaparecen así los conflictos en la dividida elite chilena, ante lo cual su gobierno adquirió carácter autoritario. A pesar del rechazo del Directorio de Buenos Aires, la elite chilena le garantizó a San Martín amplio apoyo a su causa. Finalmente en 1818, luego de una consulta popular, se declaró la independencia de Chile.

Los realistas asestaron un duro golpe a las tropas independentistas en Cancha Rayada, pero San Martín y O'Higgins decidieron rearmar sus fuerzas y dar batalla para defender a la capital. Se desplegaron así las tropas en las márgenes del río Maipú, a 10 kilómetros de Santiago y finalmente el 5 de abril de 1818 tropas realistas y libertadoras se enfrentaron. La victoria patriota fue rotunda. Luego de la batalla, los últimos focos de resistencia realista en Chile fueron sofocados, y San Martín viajó a Buenos Aires para pedir asistencia al Directorio porteño, donde le prometieron 500.000 pesos que, debido a la asfixia económica de Buenos Aires y a la posterior disolución del Directorio en 1820, nunca le fueron otorgados.




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